sábado, 12 de agosto de 2017

PALABRITAS DE AMOR II

PALABRITAS DE AMOR

II




21

Palabritas de amor
las que tú dices
llenitas de fuego
van las raices
de tu cuerpo
ay
de tu corazón.





















22

Laberinto
de la Soledad
dijo el poeta.
Y tenía razón.
La vida
la añado yo.






















23

Amor,
conjunción de soledades.
Amor,
instante envenenado,
aguijón de la muerte.
Vacío.
Nada.





















24

¡Qué pena sentirse vacío!
¡Qué pena sentir la sangre
yéndose
por los corredoresdel deseo!
¡Qué pena de clavo
para nada!






















25

Loco pensamiento
¿a dónde vas?
No te metas en belenes
que no has de comprar.
Loco pensamiento,
dime,
¿a dónde vas?





















26

Cuando el amor
es una exigencia
el Infierno
está a las puertas
de la casa.























27

Amorcitos bonitos
van por el aire
cantando sus sueños
no escucha nadie.
Amorcitos bonitos
van por el aire.






















28

El día que tú te fuiste
murió todo para mí.
Hoy vienes sonriente
yo no te conozco a ti.
























29

El día se levanta
por entre las oscuras nieblas
de un deseo sin razón.
Los montes, fría cara de la luna,
dicen la serenidad del sueño.























30

El corazón
muerde el bocado
de la razón.
Los ríos,
alma inundada,
vuelven a su cauce.






















31

Aquí frente a frente
la vida enseña
su cara más amable.

























32

A veces
el Infierno
es el camino más corto
para llegar al cielo.
























33

Amargo
como el mar,
tiempo de espera.
Castillo que se deshace,
suicidio amoroso
en tu sangre.
Amor.




















34

¡Qué pena!
¡Tan cercana
y tan lejos,
rosa temprana!
¡Qué pena!
¡Bálsamo del dolor,
puñalada de mis venas!






















35

Las niñas de mis ojos
te van buscando
encuentran el vacío
entre sus manos
redondas
de miel y sombra.






















36

Por las puertas del sueño
tú te apareces,
lanzando flores y besos,
te los mereces.
Corazones al aire
van caminando,
por las puertas del sueño
tú te apareces.




















37

Alegría de tu cuerpo
en mi sonrisa.
Danza el corazón
al compás alegre
de tus caricias.
Abracitos en el alma,
primavera temprana,
quien pudiera besarte
cada mañana.



















38

Impaciencia de tu sangre
sombra certera
corazón que se muere
soledad primera.
Niña traviesa
aprende y espera
el Amor no es tan loco
como aparenta.




















39

Camino de la fuente
van las mozuelas
buscando miradas
que las diviertan.
Las pobrecillas
cuando amor pretenden
nadie las quiere.
Ay, María Manuela
y tú te zurces
ay, que la camisa
con que te cubres.

















40

Cuando me abrazas,
rebosante de amor,
yo.
Tú me contemplas,
delicado corazón,
Inflamándome voy
fundida de ti,
rozo los confines
del firmamento,
yo.
Tú transformándote
en un campo florido,
manto de amor.








miércoles, 2 de agosto de 2017

GETABAKO

GETABAKO
(Zapatero. Mueble de los zapatos)
(Getabako, leido Guetabako)

-¡Maldita sea tu estampa, niño! ¿No ves que estoy fregando? ¿Por qué no te limpias los pies antes de entrar?
¿Quién no ha oído esta regañina más de una vez de su madre o hermana en el supremo momento de la limpieza diaria? ¿Qué le diría, en tal caso, una madre o hermana japonesa? Pues, seguramente, nada, porque, sencillamente, en el momento de entrar en una casa japonesa usted debe cumplir con el sublime rito de quitarse los zapatos, subir un escalón y ponerse unas zapatillas, colocando a posteriori sus zapatitos en el getabako o dejándolos ordenados en el zaguán de la casa.
¿Y esto por qué, se preguntará usted? Bueno, vea usted sus costumbres y se dará cuenta de que muchas veces las casas occidentales dan la impresión de ser una prolongacion de la calle. Pasillos que dan a las habitaciones individuales, donde uno puede ser el rey mientras que en el comedor, lugar de todos, el no llevar zapatos puestos puede convertirse en el culmen de la mala educacion.
Pero también podemos pensar que en Europa, metamos a todos, la caza, el pastoreo, las contínuas luchas y divisiones de paises han sido una tradicion constante. Todo ello pudo permitir e hizo necesario el uso del "zapato" como medio mas práctico para correr y no hacerse polvo los pies. ¿Y esto no ha sido así en Japón? Como no se trata de hacer una historia del calzado japonés,nos limitaremos a decir que Japón ha sido y sigue siendo, a pesar de su modernización y tecnificación, un país con una sicología de agricultores y, además, una isla en la que hasta el final de la Segunda Guerra Mundial no se conoce derrota en terreno propio ni invasión en plan guerrero, aunque las luchas internas se prodigaron en el pasado.
Esto, nos parece, es una pena no poder desarrollarlo más, ha influido para que el calzado tradicional no sea tanto el "zapato" como la "zapatilla" en sus diversas formas: Waraji, zapatilla hecha de paja de arroz utilizada en viajes a pie. Zoory, zapatilla normal para salir a la calle y las getas que Astrid de los Rios define en un artículo aparecido en esta misma sección como: "Plataforma de madera oblonga con dos soportes transversales y tres orificios, uno frontal y dos laterales por donde pasa una correa".
Japón es un país que se caracteriza por su lluvia, su humedad y su barro, cuando las calles no estan asfaltadas. Las getas son un calzado antiquísimo que se utilizaba en las tareas agrícolas, segun la misma autora. Al mismo tiempo. dada la humedad, la casa se construye a cierta altura sobre el nivel del suelo. Al mismo tiempo el japonés es un pueblo que diferencia muy claramente entre lo de "dentro de casa" y lo de "fuera de casa". Simultáneamente el suelo tradicional no es de loza, sino de madera o de tatami, espesas esteras hechas a base de juncos finos que sirven de suelo aspirante
de la humedad interior dejando pasar el aire con facilidad.
Evidentemente, entrar en una casa donde la felicidad se consigue olvidando el trajín de fuera y poniéndose cómodo, donde entrar con los pies sucios supone estropear madera y tatami, donde la familiaridad se consigue haciendo sentir cómodo al visitante, evidentemente, deciamos, crea unas fronteras, unas formulas que explican el desnudarse los pies a la entrada. Lo que para un europeo sería signo de descortesía.en caso de visita, dadas todas estas circunstancias, se convierte en Japón en un requisito, en un rito de la buena educacion. ¿Y qué hacemos con los zapatos? Ya lo hemos dicho, alineados en el zaguán o al getabako.
¿Qué es el getabako? Literalmente sería el cajon de las getas o de los zapatos. No encontrará casa donde no encuentre usted, en la entrada, tan simpático mueblecito.
En el se guardan ordenados todos los zapatos de la casa y de los posibles invitados,dejando libre el acceso al interior de la misma. Puede ser un mueblecito más o menos coqueto, como una especie de armarito zapateril y, según las casas, una serie de repisas superpuestas, en forma de estantería donde se colocan los sucios pies portátiles.
¿Cuándo, cómo, por qué nació este curioso mueble? Ya hemos hablado de los distintos "zapatos" tradicionales japoneses. En un principio el waraji. Cuando la gente iba al teatro, al ser plano, podía introducirse entre los pliegues del kimono ya que no abultaba mucho. Las getas, sin embargo, con sus soportes transversales no eran tan fácil de introducir entre pecho y ropa. Si tenemos en cuenta que en la epocade Edo, una vez terminadas las guerras civiles, tranquilo el país, floreció una pujante clase comercial, ávida de lujos y placeres, podemos imaginar que los clientes de los teatros, de las casas de placer, de los baños públicos etc. serían numerosos. Imagínese usted a un buen señor, en una noche de lluvia y barro, con sus Waraji arrastrando por el suelo y los pies chorreando y embarrados subiendo al límpio, enmoquetado y dichoso centro de placer y, además, imagíneselo teniendo que poner sus zapatillas entre el montón de iguales zapatillas de los allí reunidos. Ante tal evento, casa de placer, templo o cualquier otro lugar público, los que allí se dirigían lo hacían montados sobre las ya entonces sofisticadas getas, evitándose así más de un salpicón. En tal situación,barrera entre lo sucio y lo límpio, una manera de tener despejada la entrada sería recoger, a un lado de la misma, en la taquilla correspondiente,getabako, tal vez número incluido, y su respectivo guardián o servicial portero, el mencionado calzado.
Aquí tenemos ya una más que probable causa de la invención del getabako. Ya desde la puerta se notan las diferencias. Aquí tenemos entrando a los clientes cómodos,a su ritmo, buscando cada cual su sitio , sin los tormentos del sucio medio zapateril.
Hoy día, como antaño, el japonés se quita sus zapatos occidentales a la entrada de la casa y los coloca en el getabako, adornado, posiblemente, con un coqueto trabajo de Ikebana en su parte superior. Se los quita en bastantes restaurantes, se los quita y los pone en el numerado getabako de los baños publicos, se los quita en algunos hospitales.... También se pueden ver estos muebles en la entrada de las escuelas. Los niños entran en la escuela y se desnudan el pie, colocan sus zapatos en el casillero correspondiente, a veces con llave, otras sin ella, se pone sus zapatillas y se lanzan,despacio o deprisa hacia su pupitre. Y no se extrañe de ver el getabako, número y nombre puesto, en el zaguán de la casa de vecinos donde vive el amigo que vamos a visitar.
Costumbres raras lo denominarían unos, gente extraña, dirían otros. No,adaptación al medio, practicismo, comodidad, separación de mundos,regla de oro por donde empieza la cordialidad de un pueblo que, dadas la serie de circunstancias enumeradas más arriba, siente el descalzarse como una forma de entrar en el círculo familiar, ya en la casa ya en la escuela o en el hospital. Receptor sufrido, coqueto y practico de lo que no se debe llevar donde no se debe, el getabako.
¿Por qué no prueba usted a tener uno en su casa? Se sentirá, si sabe verlo, en un paraiso al no llevar en su mismo hogar los, tantas veces, incómodos zapatitos y, además, le ganará espacio a su habitacion.

Nota de 2012. Cuando fue escrito el texto no había, o al menos eso creo, ningún mueble específico para colocar los zapatos. Hace un mes me llegó desde España un paquete en el que entre otras cosas venía una revista de un gran supermercado con sus ofertas y demás. Entre las fotografías de los muebles de dormitorio había dos de unos ZAPATERO, en cuyo interior se recogían los zapatos, por la fotografía se diría de un matrimonio.
Algo así es un getabako, pero normalmente colocado en la entrada de la casa y donde se colocan los zapatos de toda la familia.


sábado, 22 de julio de 2017

BAJO LA MIRADA DE LA LUNA

Llegó como los cuerpos celestes. Desnuda de nubes brillantes en la noche. Una noche calida como de verano.
El sudor había rodado por todos los rincones del ser. El cuerpo y el alma estaban chorreando. El sudor se pegaba y decía que del cuerpo no queria separarse.
Sólo una leve sábana de nubes cubría la escultura lunática de su ser.
Se acercaron y como eclipse inevitable se fundieron. Ella acaba de salir del mar, mar de sal y aventura. La sal de la vida, la sal de su vida, a veces amarga como las tueras, a veces dulce y enervante.
-Amor de mis amores, acércate a mí , a pesar del calor. Un calor que me empalaga, un calor que seca el sudor del dolor trasformándolo en placer, en algo cálido que atraviesa las entrañas. Extasis buscado en lo más profundo , expresado en un rostro de alegría y placer.
-Oh, alguien nos mira con sus ojos claros. Apaga la luz que no me quiero mostrar a nadie en este trance.
-¿Lo dices por ese rayo selenítico que te alumbra el rostro e ilumina el pecho?
-Por ello lo digo.
-Es Selene
-¿Selene?Alguna de tus infinitas amadas.....
-¡No! Por todos los cielos...Selene es la que ama, ama a los poetas y a los amantes. Ilumina la noche y las mentes, a veces clara como el día en su resplandor, a veces semioscura o roja, de vergüenza o envidia.
Ella también quisiera ser abrazada como yo te abrazo. Nos ha visto y de envidia a enrojecido. No pasa nada. Invitémosla al ágape de nuestra unión, que nos ilumine en las caricias, que nos ilumine en la vida. Al fin y al cabo Selene, la luna, es la luna de tu cuerpo.
-Oh, qué metáfora tan bella.
- No es una invención mía. En toda la escritura de oriente se estribe  月tsuki, luna unida a tu cuerpo, a cualquier palabra que esté realacionada con el cuerpo. La luna de tu cuerpo, hermosa forma de decir que eres hermosa, persona inalcanzable como la misma luna.
-Pero yo estoy al alcance de tu mano, al alcance de tus besos, al alcance del amor que me das y que no sé si yo también te doy.
-Sí, pero a pesar de eso, eres inalcanzable, por ser mujer y su misterio, misterio de las cavernas, misterio de la vida.
El hombre es un tronco que se hinca y va hacia el fondo. La mujer un río profundo, luna que cambia, aparece, desaparece, ahora pequeñita, amarilla y casi roja, por eso, por mucho que te estreche en mis brazos, eres y serás siempre cuerpo de luna, misterio apasionado, eternamente tuya.


miércoles, 12 de julio de 2017

PALABRITAS DE AMOR

I





1

Esta tarde
al pisar la calle
la Luna de tu cara,
espejo enamorado,
se reflejaba
en el lago cristalino
de mi alado corazón.





















2

El perfume de tus ojos
me recuerda
un corazón en primavera.

























3

Tu sonrisa fresca
canto de un arroyo
en primavera.

























4

El amor
es una bomba
con efecto
retardado.
























5

El amor
es un veneno
con efecto a largo plazo

























6

Dolores de amor
imposible,
Lujo de estómagos
satisfechos.
























7

Dolor de amor
andorga plena
brindis al sol.

























8

¡Qué alegría
perderse sin remedio
por los surcos vibrantes
de las flores!
























9

Aerolito de la muerte
llegaste.
Puñalada directa
al corazón.
























10

Flor abierta
seductora
como araña asesina
camina.
























11

Recortada en el aire
de los montes
cabalga tu figura enamorada.

























12

En el aire de la mañana
pájaros negros.
Por el corazón la sangre
cementerio....los deseos.
























13

Sofisticada imagen
de sí misma
vendida al mejor
postor.
Palabrita pronta
agujero negro
de la vida.





















14

Silencio en el centro
de la vida
Silencio
Las razones no se buscan
Están
Silencio






















15

EXORCISMO
La vida y la muerte
frente a frente.
Desterrado dolor.
El camino está abierto.
Adiós.






















16

Una palabra
un sueño
Una pisada
un duelo
La Destrucción
y
El Amor





















17

Acercarse
Fundirse
Forma perfecta
Para
Alejarse























18

Amar
Principio de la desesperación
Amor
Primer paso hacia el odio
Amarse
Morirse de deseo






















19

Vino con el viento
con el viento se fue
dejando un rastro
de ilusiones perdidas.
























20

Palabritas de amor
las que tú dices
llenitas de veneno
van las raices
de tu cuerpo
ay
de tu corazón.